EL VALOR DE LA MONEDA
- Jennifer Cárdenas

- 24 nov 2020
- 2 Min. de lectura

La moneda es sin duda uno de los objetos que mayor información histórica aportan, además de ser un documento oficial, signo de identidad y elemento de prestigio puesto que transmite numerosos datos sociopolíticos, económicos y artísticos, pero hay que saber diferenciar entre el “dinero” y la “moneda” puesto que son dos términos bastante parecidos, puesto que la moneda fue una forma de dinero más reconocible y perdurable a lo largo del tiempo, pero en distintos formatos y numerosos fines para lo que realmente fue creado desde los salarios, los impuestos y los servicios del Estado, además fue un instrumento para el comercio, la reserva de riquezas, símbolos de poder y prestigio, aunque también a lo largo de la historia ha tenido múltiples usos como joyería, ofrendas a las divinidades, acompañamiento de difuntos, soportes de publicidad, etc.
La fabricación de la moneda es un proceso de producción en serie que es controlado y legislado por el Estado en sus diversas fases como la extracción del mineral hasta la retirada de las numerosas piezas de circulación, luego debe pasar por la organización de Casas de Monedas que son los lugares en donde se fabrican las monedas.
Pero otra compañera de estos términos es la falsificación que se trata de un fenómeno con diversos matices con una gran cabida tanto a las falsificaciones de la moneda legal, pero que han sido sometidas a duros castigos que solían incluir la pena de muerte, además de las invenciones y destinados falsos para engañar a los coleccionistas del S.XVI.

El ganado, la sal, las conchas, el metal pesado o en forma de diversos objetos han sido monedas de cambio que han dejado huella en la historia, por eso salario procede de “sal”, además de que la propia moneda ha sido creada por un lingote controlado, sellado y garantizado por el Estado que además nos permite conocer ciudades, reyes o acontecimientos que serían ignorados si no fuese por las monedas.
Aunque, por otro lado, el prestigio y el uso cotidiano de la moneda ha provocado numerosas imitaciones como pueden ser vales, fichas, amuletos, joyas, etc.: puesto que siempre ha sido reconocida por su forma bella e inspiradora por lo que no resulta nada extraño que varias obras de arte surjan en medallas o monedas como lenguajes iconográficos, dejando huella su uso en los dichos y expresiones más populares.



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